ESCENOGRAFÍA

Una pequeña trampa en la que se pretende llevar a la gente de un espacio a otro, no sólo físico, sino emocional

En Barro Rojo creamos un biombo como estructura principal. Este biombo enmarcaba una mampara ondulada traslúcida, de esta manera depende como se iluminase podíamos transformar el espacio donde se evocaba situar al personaje.

El biombo servía como camerino para los cambios de vestuario, y a la vez como sala de interrogatorios.

Además construimos una ducha donde el personaje recibía el chorro de agua de un carcelero, y unos goteros de suero que dejaban caer gotas de sangre sobre las cartas caídas en el barro.